Diferencias entre el certificado energético y la cédula de habitabilidad

El Certificado de Eficiencia Energética y la Cédula de habitabilidad son trámites muy diferentes, como en algunas ocasiones podemos necesitarlos al mismo tiempo puede llevar a confusión. Hoy te contamos las diferencias entre el certificado energético y la cédula de habitabilidad.

certificado energético 

La cédula de habitabilidad es un documento administrativo que dependiendo de la comunidad autónoma también es llamada licencia de primera o de segunda ocupación. Es un informe o certificado que realiza un profesional sobre una vivienda para corroborar que es una vivienda habitable, en buen estado y que cumple las normativas vigentes, y la cédula es la aprobación del informe por parte de la administración.

La de primera ocupación es para viviendas de nueva construcción y es la cédula que se entregará con las escrituras de la casa en la compra. Por lo que, como propietario de una vivienda ya existente, lo habitual es que en caso de necesitarla tengas que solicitar la de segunda ocupación. A no ser que realices una rehabilitación completa y que al finalizar tengas que obtener de nuevo la de primera ocupación por rehabilitación.

¿Cuándo hacen falta?

La cédula de habitabilidad es necesaria en algunas comunidades autónomas para vender o alquilar la vivienda, y para dar de alta los suministros básicos.

Sin embargo, el Certificado Energético es necesario en toda España en cualquier venta o alquiler de un piso.

¿Qué certifica cada trámite?

La cédula de habitabilidad sólo es un certificado para viviendas, ya que como su nombre indica está verificando que el inmueble reúne los requisitos básicos para ser habitado.

El Certificado Energético al ser un medidor de la eficiencia energética de las instalaciones de un inmueble, debe realizarse para viviendas pero también para locales, edificios completos residenciales o de otro uso, como hospitales y hoteles. Pero por ejemplo, no tiene en cuenta, ni los garajes, trasteros, ni las terrazas y jardines, ya que estas zonas no afectan a la eficiencia energética.

¿Quién puede firmarlos?

El Certificado Energético puede ser realizado por profesionales cualificados como arquitectos, aparejadores e ingenieros. La cédula de habitabilidad en algunos lugares puede ser realizado por los tres perfiles, mientras que en algunas localidades concretas los ayuntamientos solo aceptan las cédulas firmadas por arquitectos y arquitectos técnicos.

Pasos a seguir

Para que el técnico cualificado realice la inspección del inmueble, lo primero será concertar una visita para que pueda tomar los datos necesarios para los certificados. En cada trámite el profesional inspeccionará elementos diferentes, pero en ambos tomará medidas de todo y realizará un plano con los datos.

Ambos informes son redactados, desarrollados y firmados por los profesionales. En el caso del certificado energético, una vez realizado lo registrará en el organismo competente de la localidad. El registro expedirá la etiqueta energética en un período que puede ir de 24 horas a 3 meses dependiendo de la comunidad autónoma.

El registro siempre acepta el certificado y expide una calificación energética entre la A y la G, que indican la eficiencia de la vivienda pero no conlleva un aprobado o suspenso.

Una vez finalizado el trámite obtendrás: el certificado de eficiencia energética, el informe de las medidas de mejora, el justificante de registro y la etiqueta energética. El certificado lo tendrás que presentar cuando registres el alquiler del inmueble o si vendes el inmueble al notario y se lo quedará el nuevo propietario.

certificado-fachada

Sin embargo, la cédula de habitabilidad una vez realizado el informe, también llamado certificado de habitabilidad, es presentado al ayuntamiento en el que se encuentre la vivienda, y es el ayuntamiento el que emitirá el documento final llamado cédula de habitabilidad, acreditando que aceptan el informe y que el inmueble es habitable.

El ayuntamiento podría negar la habitabilidad y no concederla, si esto ocurre tendríamos que realizar la reforma necesaria para modificar los aspectos de la vivienda que no cumplan con la normativa. Es por ello, y porque suelen tardar mínimo un mes en contestar, por lo que se recomienda solicitar el trámite con tiempo. Ya que, aun que nos entreguen un justificante de registro, es probable que sea complicado cerrar una venta o un alquiler sin haber conseguido el trámite.

¿Cuánto cuestan?

El certificado energético es un trámite más barato porque no conlleva tanta dificultad ni tanta responsabilidad por parte del técnico. Es un trabajo que se realiza relativamente rápido por lo que podrás solicitarlo pocos días antes de ponerla vivienda a la venta o en alquiler.

En algunas comunidades autónomas el registro del certificado conlleva el pago de unas tasas administrativas, por lo que podrías pagar de 0 a 30 euros aproximadamente, dependiendo de donde te encuentres. Los precios dependen igualmente de las comunidades pero rondan entre los 50 y 80 euros para una vivienda de tamaño medio.

La cédula de habitabilidad también conlleva el pago de unas tasas administrativas municipales, que además suelen ser más elevadas que en el caso del certificado energético. Además el certificado ha realizar es más complicado y lleva más trabajo, por lo que el precio puede rondar entre los 100 y 200 euros, pero este dependerá del tamaño de la vivienda y la zona en la que este situada.

Escrito por: Certicalia.com

Certicalia es la plataforma online que cuenta con los mejores profesionales titulados para la gestión de trámites técnicos. En su blog encontrarás información sobre los trámites que necesitas dependiendo de tu situación, ayudas y subvenciones, normativas vigentes y mucha más información. Además hablan de eficiencia y dan consejos sobre ahorro energético.

 

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